Un lenguaje visual, más allá de un efecto
En su presentación del 9 de junio de 2025, Apple describió Liquid Glass como un material visual translúcido para sus interfaces. El diseño abarca los controles y la navegación, y se presentó con iOS 26 y otras plataformas de Apple. Este artículo repasa aquel anuncio; no presenta iOS 26 como la versión más reciente a día de hoy.
Nuestra perspectiva: empezar por la tarea
En una app, preferimos empezar con una pregunta sencilla: ¿qué ha venido a hacer aquí la persona? Iniciar un temporizador, encontrar una nota y entender una medición exigen decisiones distintas. Un tratamiento visual se gana su sitio cuando apoya esa tarea.
Esta es nuestra interpretación de la dirección de diseño, no una regla anunciada por Apple. Antes de añadir efectos a una interfaz, estas son las comprobaciones que querríamos hacer:
- Leer las etiquetas sobre fondos lisos y sobre fondos recargados.
- Encontrar la acción principal con una sola mano.
- Aumentar el tamaño del texto y comprobar que los controles siguen visibles.
- Navegar con VoiceOver sin depender de la decoración.
Probar la legibilidad antes de juzgar el estilo
Una captura de pantalla fija un instante. Una interfaz se juzga durante una tarea. Repita el mismo recorrido antes y después de un cambio: ¿dónde busca el botón? ¿Qué información lee dos veces? ¿Cuándo duda?
Le sugerimos anotar esas dificultades antes de elegir efectos visuales. Así la conversación es más concreta que un veredicto sobre la apariencia.
Para las apps que usa
Una app no necesita que note cada transición para resultar agradable. Tras una actualización, fíjese primero en si las acciones habituales siguen siendo sencillas y si el texto sigue siendo cómodo de leer. El mejor detalle suele ser el que le permite seguir con lo suyo.


